¿Qué significa para una madre elegir entre pagar una terapia o comprar alimentos, o salir a trabajar con su bebé en hombros? En Cusco, una madre interrumpe las terapias de su hijo con autismo cuando no logra reunir los 70 soles que cuesta cada sesión de apenas 20 minutos. En Belén, Loreto, otra madre vende en la calle con su bebé a la espalda ante la imposibilidad de pagar una guardería. Y una más decidió no volver a la posta de salud luego de que la fiebre de su hijo no fuera atendida con la urgencia necesaria.
No son casos aislados. Son historias que revelan las brechas cotidianas que enfrentan miles de familias peruanas desde la gestación y los primeros años de vida. Detrás de cada testimonio hay una pregunta urgente: ¿qué lugar ocuparán las niñas y niños en el próximo gobierno?
Estas voces marcaron el tono de un encuentro convocado por Copera Infancia junto a periodistas formados en el programa “Periodismo comprometido con la primera infancia”, impulsado por la Coalición Latinoamericana Somos Crianza. El diálogo puso sobre la mesa una preocupación central en un contexto preelectoral: la primera infancia no puede quedar fuera de la agenda pública.
La evidencia es contundente. En el Perú, 5 de cada 10 niños entre 9 y 36 meses no alcanzan los hitos de desarrollo esperados y 6 de cada 10 no regulan adecuadamente sus emociones. La anemia afecta al 42.4% de niñas y niños antes de los tres años. Estas cifras no son únicamente estadísticas sanitarias; son señales de alerta sobre un país que compromete su futuro desde la cuna.
Las historias también reflejan problemas estructurales: menores de tres años sin acceso a cuidado adecuado, niños con discapacidad que no están debidamente registrados, incremento en los casos de TEA y cientos de diagnósticos anuales de cáncer infantil. Invisibles no porque no existan, sino porque el sistema no logra detectarlos ni atenderlos a tiempo.
Cuidar desde la gestación implica mucho más que controles prenatales. Significa garantizar nutrición adecuada, acceso oportuno a servicios de salud, acompañamiento a la salud mental de madres y padres, y políticas laborales que permitan conciliar el trabajo con la crianza.
En un escenario electoral, la pregunta es clara y urgente: ¿cómo cuidará el próximo gobierno a las niñas y niños desde la gestación? No se trata de un tema accesorio en los planes de gobierno. Es el punto de partida. Porque preguntar por la primera infancia es, en el fondo, preguntar qué tipo de nación queremos ser.
23 de febrero de 2026
14 de noviembre de 2025